Hay reconocimientos que celebran un momento concreto y otros que adquieren todavía más valor cuando se mantienen en el tiempo.
Por tercer año consecutivo, VIVOOD Landscape Hotel renueva su Llave MICHELIN, consolidándose un año más dentro de la selección de hoteles reconocidos por la prestigiosa Guía MICHELIN.
Y para nosotros hay un motivo añadido de orgullo: seguimos siendo el único hotel de la provincia de Alicante con este reconocimiento.
Una distinción que recibimos por primera vez en 2024 y que, tres años después, vuelve a poner en valor una manera de entender la hospitalidad basada en el paisaje, el diseño, la atención personalizada y el cuidado de cada detalle.
Más que un premio, sentimos esta Llave como el reconocimiento a una experiencia que construimos cada día junto a quienes eligen VIVOOD para desconectar.
¿Qué significa tener una Llave MICHELIN?
Las Llaves MICHELIN son el equivalente hotelero de las conocidas Estrellas MICHELIN en gastronomía. Con ellas, los inspectores de la Guía distinguen aquellos hoteles capaces de ofrecer algunas de las experiencias de alojamiento más especiales de su selección.
Para formar parte de esta selección no existe un único modelo de hotel. MICHELIN analiza establecimientos de estilos muy diferentes siguiendo cinco criterios comunes. Y es precisamente ahí donde encontramos muchos de los principios que forman parte de la esencia de VIVOOD.
Un hotel conectado con su destino
Uno de los aspectos que valora MICHELIN es que el hotel sea una verdadera puerta de entrada al lugar en el que se encuentra.
En VIVOOD, el Valle de Guadalest no es simplemente el escenario que nos rodea. Es parte de la experiencia.
La arquitectura se abre hacia las montañas, las habitaciones funcionan como miradores al paisaje y buena parte de nuestra propuesta de bienestar, gastronomía y experiencias nace precisamente de esa conexión con el entorno.
También nuestra cocina habla del lugar. Apostamos por productos locales y de kilómetro 0, reinterpretando recetas y sabores tradicionales desde una mirada más contemporánea. Una gastronomía que busca mantener el vínculo con el territorio, pero aportando un punto creativo y vanguardista a cada experiencia.
Nuestro objetivo siempre ha sido que alojarse aquí permita descubrir otra forma de vivir Alicante: con tiempo, silencio, naturaleza y sabor local.

Arquitectura que deja protagonismo al paisaje
La excelencia en arquitectura e interiorismo es otro de los grandes criterios de la selección MICHELIN.
VIVOOD nació como el primer hotel paisaje de España, con una arquitectura concebida para integrarse en la naturaleza en lugar de competir con ella.
Cada suite, villa, terraza o espacio común busca mantener esa relación directa con el exterior. Grandes ventanales, líneas limpias y construcciones integradas en el terreno permiten que sea el propio Valle de Guadalest quien marque la experiencia.
Porque para nosotros el diseño no consiste únicamente en crear espacios bonitos. Consiste en conseguir que todo ayude a desconectar.
Un servicio que se percibe en los pequeños detalles
MICHELIN también evalúa la calidad y consistencia del servicio, el confort y el cuidado integral de la experiencia.
Probablemente sea uno de los aspectos menos visibles en una fotografía, pero uno de los que más condicionan cómo se recuerda una estancia.
En VIVOOD entendemos el servicio desde la cercanía, la personalización y la discreción. Desde la bienvenida hasta una experiencia de bienestar, una cena o un detalle preparado en una habitación, buscamos que cada huésped sienta que su estancia ha sido cuidada de manera individual.
Esa atención al detalle es también la que aporta exclusividad y singularidad a la experiencia. No se trata únicamente de ofrecer un entorno privilegiado, sino de hacer que cada estancia se sienta única, especial y diseñada alrededor de quien la vive.
Arquitectos, terapeutas, personal de recepción, restauración, limpieza o mantenimiento forman parte de esa experiencia. Nuestra filosofía de marca pone el foco precisamente en una hospitalidad consciente, donde el verdadero lujo también está en sentirse atendido de una forma cercana, cuidada y excepcional.
Personalidad propia: hacer las cosas a nuestra manera
Otro de los criterios fundamentales de la Guía es la individualidad, personalidad y autenticidad del hotel.
VIVOOD nunca nació con la intención de parecerse a otros hoteles.
Nació alrededor de una idea muy concreta: crear un lugar donde naturaleza, arquitectura, silencio y bienestar ayudaran a escapar durante unos días de la velocidad cotidiana.
Eso es lo que hoy seguimos llamando El Lujo de la Evasión.
Una forma de entender el lujo que no depende únicamente de lo material, sino del espacio, del tiempo, de la privacidad y de las emociones que una estancia es capaz de generar.
Tres años que confirman una forma de hacer las cosas
Recibir una Llave MICHELIN en 2024 fue una enorme satisfacción. Mantenerla en 2025 confirmó que aquel reconocimiento no respondía a un momento puntual. Y renovarla en 2026 supone algo todavía más especial: tres años consecutivos formando parte de la selección hotelera de la Guía MICHELIN.
Seguir siendo, además, el único hotel de la provincia de Alicante con una Llave MICHELIN refuerza una forma de entender la hospitalidad basada en el paisaje, el diseño, el bienestar y, sobre todo, en una atención cuidada y personalizada.
Pero este reconocimiento también pertenece a quienes hacen posible VIVOOD cada día. A todo el equipo que, desde ámbitos muy diferentes, trabaja con una implicación extraordinaria para que cada estancia mantenga ese nivel de detalle, calidad y cuidado que define nuestra forma de recibir.
A ellos, gracias.
Porque los reconocimientos son importantes, pero lo que realmente queremos conservar es esa sensación que permanece cuando termina la estancia.

El Lujo de la Evasión.
