Hace diez años, abrimos las puertas de VIVOOD Landscape Hotels. Sabíamos que no queríamos ser solo un hotel en la montaña. Apostábamos ser un lugar de encuentro. Buscamos ofrecer algo más que descanso. Queríamos dar una experiencia transformadora en un entorno natural único. Aquí queríamos, queremos y querremos que el lujo se mida en calma, belleza y conexión.
Este pasado mes de junio celebramos nuestro décimo aniversario. Diez años desde que aquel sueño se convirtió en uno de los hoteles con encanto más reconocidos, un hotel boutique en Alicante pensado para quienes desean vivir una escapada romántica, desconectar del ruido y reencontrarse con lo esencial.
Una tarde para recordar en el corazón del Valle de Guadalest
La celebración fue mucho más que un evento. Fue una tarde luminosa, entre abrazos, sonrisas y conversaciones que fluyeron con la serenidad que caracteriza a nuestro hotel en Alicante. Reunimos a colaboradores, socios, amigos y autoridades que nos han acompañado a lo largo de esta década para recordar todo lo vivido y brindar por lo que está por venir.
Desde nuestros inicios, en VIVOOD Landscape Hotels hemos creído en la importancia de detenerse y celebrar. Porque celebrar no es solo mirar atrás: es reconocer el valor de cada paso, de cada huésped, de cada historia compartida.
Diez años de lujo sereno
En estos diez años hemos demostrado que el verdadero lujo no está en la ostentación, sino en los detalles que invitan al bienestar. Hemos aprendido que un refugio en la montaña puede convertirse en el lugar perfecto donde pasar un fin de semana inolvidable, en pareja o en soledad, disfrutando del silencio, del diseño y de las vistas panorámicas que regala cada amanecer.
Hoy, quienes buscan planes para hacer en pareja o una escapada romántica encuentran en Hotel VIVOOD el escenario ideal para reconectar. Porque el tiempo aquí transcurre de otra manera: entre senderos que se funden con la naturaleza, conversaciones pausadas y una gastronomía que invita a saborear el presente.
La mirada del huésped de VIVOOD
Uno de los momentos más emocionantes del aniversario fue escuchar a Leon Heutmekers, un huésped que ha vivido más de setenta noches en nuestro hotel romántico. Sus palabras, llenas de sensibilidad, nos recordaron por qué hacemos lo que hacemos: “En VIVOOD uno no solo descansa, sino que se reencuentra consigo mismo».
Nos habló de la calma que se respira en cada rincón, del silencio que envuelve las habitaciones y del privilegio de despertar frente a un horizonte infinito. Escucharlo fue entender que el mayor reconocimiento que puede tener un hotel con encanto es convertirse en parte de la vida de quienes lo visitan.
El discurso que nos emocionó
Tras su intervención, tomó la palabra Dani Mayo, nuestro fundador y director general. Su discurso fue un viaje por la historia de VIVOOD, desde los primeros bocetos hasta la consolidación de este espacio con encanto que hoy es referente en sostenibilidad, arquitectura y bienestar.
Dani recordó los comienzos, el vértigo de los primeros años y la pasión que ha mantenido viva la esencia del proyecto. Sus palabras fueron un homenaje al equipo que lo hace posible, a los colaboradores que han creído en nuestra visión y a cada huésped que ha elegido este lugar para vivir una experiencia única.
Nos emocionó su forma de resumir una década en una idea tan simple como poderosa: “El lujo verdadero está en poder escapar del ruido y encontrarse con lo esencial».

Vistas panorámicas y momentos para recordar
El evento continuó con una exposición fotográfica que repasaba los hitos de estos diez años: las primeras suites integradas en el paisaje, las bodas íntimas entre montañas, los atardeceres en nuestros restaurantes con vistas y los encuentros empresariales que han nacido aquí.
Cada imagen contaba una historia. Y todas, juntas, narraban la evolución de un hotel boutique en Alicante que ha sabido crecer sin perder su alma. Un lugar que respira sostenibilidad, arquitectura y emoción a partes iguales.
Un brindis entre olivos y notas de piano
Tras las palabras de los ponentes, la tarde continuó con nuestro catering y cóctel de km 0 cuidadosamente preparado por nuestros dos restaurantes insignia. Cada bocado fue una celebración del territorio: productos locales, recetas reinterpretadas y maridajes que sorprendían por su sutileza.
Mientras los invitados disfrutaban del cóctel en nuestros jardines de olivos centenarios, un piano en directo envolvía el ambiente con melodías suaves, acompañado por una bailarina de clásico cuya danza se fundía con el paisaje. Fue un momento mágico, una metáfora perfecta de lo que somos: equilibrio entre arte, naturaleza y emoción.
Con el valle de Guadalest como testigo, brindamos por todo lo que hemos vivido y por todo lo que aún está por venir.

Mucho más que un hotel romántico
Este aniversario también nos recordó algo fundamental: VIVOOD Landscape Hotels no es solo un refugio para disfrutar de una escapada romántica o de unos días de descanso en uno de los hoteles con encanto en Alicante. Es también un espacio ideal para eventos corporativos y celebraciones personales, donde cada detalle se diseña para inspirar.
Nuestro entorno natural y nuestros espacios con encanto son el escenario perfecto para reuniones de empresa, presentaciones, bodas íntimas o encuentros privados. Porque cuando el ambiente invita a la calma, la creatividad florece y las conexiones se fortalecen.
Diez años de gratitud y evolución
Diez años después, seguimos sintiendo la misma emoción del primer día. Hemos aprendido que el verdadero valor de un hotel no está solo en su arquitectura, sino en las experiencias que ofrece a sus huéspedes y el trato genuino del equipo a ellos durante toda su estancia. Sabemos que para mejorar hay que observar y escuchar. Que el buen muy trato no es un básico, es una necesidad clave. Y que el lujo está en las pequeñas cosas: en una mirada compartida al amanecer, en una conversación sin prisa, en una copa de vino bajo las estrellas.
Mirar atrás es sentir gratitud. Por quienes creyeron en este sueño, por quienes nos acompañaron en cada paso y por todos los huéspedes que han hecho suyo este lugar.
El lujo de la evasión
Hoy, más que nunca, seguimos fieles a nuestra esencia: ofrecer un lugar especial donde desconectar del ruido y reconectar con uno mismo. Un entorno donde pasar un fin de semana inolvidable, contemplar las vistas panorámicas del valle de Guadalest y dejarse envolver por la serenidad.
Porque VIVOOD no es solo un hotel con encanto: es una experiencia, una emoción, una forma de vida.
Diez años después, seguimos soñando con el mismo propósito: crear lugares donde escapar sea volver a uno mismo.

