Hay lugares que simplemente acogen una boda y otros que terminan formando parte de ella.
Una destination wedding nace precisamente de esa idea: elegir un destino especial y convertir el gran día en algo más que una celebración de unas horas. La llegada, los preparativos, la ceremonia, la cena y la mañana siguiente forman parte de una experiencia que se comparte con las personas más importantes.
En VIVOOD, en pleno Valle de Guadalest en Alicante, el paisaje, la privacidad y la calma crean el escenario para vivir una boda de una forma diferente. Un entorno para parejas que imaginan una celebración íntima, elegante y conectada con la naturaleza.
Una boda en la naturaleza que empieza antes del “sí, quiero”
Cuando buscas el lugar en el que vas a casarte, es fácil fijarse primero en la ceremonia o en cómo quedarán las mesas. Pero merece la pena imaginar también todo lo que ocurrirá antes.
La mañana de la boda tiene su propio ritmo.
En VIVOOD, las habitaciones son independientes y están orientadas hacia el paisaje. El hotel dispone de Suites, Pool Suites y Villas Premium, todas ellas con vistas panorámicas al Valle de Guadalest. Algunas cuentan además con terraza privada, piscina o jacuzzi climatizado, aportando un extra de intimidad y exclusividad a un momento tan especial.
Esto permite que cada uno de los novios pueda vivir sus preparativos por separado y con privacidad.
La novia puede disponer de su propio espacio para vestirse, maquillarse y compartir esas horas con las personas que haya elegido para acompañarla. Al mismo tiempo, el novio puede prepararse tranquilamente en otra habitación del hotel.
Y mientras cada uno vive ese momento a su manera, el paisaje permanece siempre presente.
Si venís de fuera, haced que el viaje también forme parte de la boda
Para quienes viven fuera de Alicante o incluso de España, una boda en VIVOOD puede plantearse como un verdadero destination wedding en España.
En lugar de que los invitados viajen únicamente para unas horas de celebración, podéis convertir la boda en un pequeño fin de semana en el interior de Alicante.
Llegar el día anterior permite recibir a familiares y amigos sin las prisas del propio enlace. Algunos aprovecharán para descubrir el hotel, otros simplemente para descansar y disfrutar del entorno.
La propia propuesta de bodas de VIVOOD contempla la posibilidad de celebrar eventos durante varios días y alojar a los invitados en el hotel, poniendo a disposición diferentes espacios y habitaciones.
Una buena idea es no intentar llenar cada momento de actividades. En una destination wedding, parte del atractivo está precisamente en dejar tiempo para disfrutar del destino.
Consejo para los novios: si muchos invitados vienen de fuera, facilitadles desde el principio información clara sobre alojamiento, llegada al hotel y duración recomendada de la estancia. Cuantas menos decisiones tengan que tomar, más fácil será que vivan el fin de semana como una experiencia y no simplemente como un desplazamiento.
Y si sois de Alicante, también podéis sentiros lejos de todo
Para una pareja de Alicante o de la Comunidad Valenciana, desplazarse hasta el Valle de Guadalest supone cambiar completamente de escenario: la costa y la ciudad dejan paso a la montaña, la vegetación mediterránea y el silencio.
Esa distancia emocional puede ser más importante que la distancia en kilómetros.
En lugar de volver a casa al terminar la celebración, podéis alojaros allí y prolongar un poco más uno de los días que más tiempo habéis dedicado a preparar.
Y ese mismo planteamiento puede aplicarse también a familiares o amigos especialmente cercanos: convertir la boda en una pequeña escapada compartida hace que la experiencia comience antes y termine después.
Elegir dónde dormir también forma parte de la experiencia
No todas las habitaciones tienen por qué cumplir la misma función durante el fin de semana.
Las Suites permiten que los invitados permanezcan dentro del entorno del hotel y disfruten también del paisaje. Para los novios, una Pool Suite o una Villa Premium puede reservarse para convertir la noche de bodas y la mañana siguiente en un momento mucho más especial.
Las Villas Premium son las habitaciones más exclusivas de VIVOOD y cuentan con piscina climatizada privada, mientras que el hotel dispone también de Pool Suites independientes e integradas en el paisaje.
Después de meses organizando horarios, proveedores y detalles, despertarse al día siguiente sin tener que salir inmediatamente del lugar de la celebración cambia por completo el final de la boda.
Ese momento también merece formar parte del recuerdo.
Un fin de semana con algún momento solo para vosotros
Una boda puede ser emocionante, pero también intensa.
Por eso recomendamos reservar algún momento del fin de semana que no tenga nada que ver con organizar, comprobar o decidir.
Si llegáis con tiempo, podéis disfrutar juntos de alguna de las experiencias de bienestar de VIVOOD antes del gran día. Un masaje en pareja, un momento en el spa o una cena tranquila pueden convertirse en esa pausa que marca el comienzo de vuestro fin de semana.
Después de la boda llega otra oportunidad para bajar el ritmo.
Un desayuno sin horarios, disfrutar de vuestra villa o sencillamente contemplar el valle cuando ya no queda nada por organizar.
VIVOOD cuenta además con propuestas pensadas para estancias en pareja, como experiencias de bienestar y servicios especiales vinculados a sus villas.
No hace falta programar demasiado. De hecho, probablemente lo mejor sea hacer justo lo contrario.
Gastronomía, celebración y alojamiento sin salir del mismo entorno
Una de las ventajas de celebrar una boda en un hotel es poder dar continuidad a todo el día.
Los invitados no tienen que sentir que van pasando de un lugar a otro completamente distinto. La ceremonia, el cóctel, la gastronomía y el alojamiento pueden sucederse dentro de un mismo paisaje.
En VIVOOD, los diferentes espacios exteriores e interiores permiten plantear distintos momentos de la celebración manteniendo siempre la conexión con el entorno.
Además, la gastronomía forma parte de esa relación con el territorio, con una filosofía vinculada al producto local y al entorno.
Todo ayuda a que la boda tenga un mismo hilo conductor.
¿Qué deberías preguntarte antes de elegir el lugar de tu boda?
Más allá del menú o de la capacidad del espacio, hay algunas preguntas que pueden ayudarte a saber si realmente has encontrado el lugar adecuado:
- ¿Me imagino preparándome aquí la mañana de mi boda?
- ¿El entorno representa el tipo de celebración que queremos?
- ¿Podemos alojarnos nosotros y parte de nuestros invitados?
- ¿Tenemos suficiente privacidad?
- ¿El paisaje ya crea la atmósfera que estamos buscando?
- ¿Podemos disfrutar del lugar también antes y después de la celebración?
- ¿Nuestros invitados de fuera podrán vivirlo como un verdadero destino?
Si al visitar un espacio empiezas espontáneamente a imaginar dónde te vestirías, por dónde caminarías hacia la ceremonia o cómo sería despertar allí a la mañana siguiente, probablemente hayas encontrado algo más que un lugar bonito.
Casarse en el Valle de Guadalest
VIVOOD es un hotel de lujo en Alicante concebido precisamente para integrarse en el paisaje y favorecer la privacidad y la desconexión. Está rodeado por las montañas del Valle de Guadalest y sus habitaciones, terrazas y espacios comunes miran hacia ese entorno.
Es también un espacio exclusivo, pensado para parejas que buscan un lugar realmente único para celebrar su boda. Un escenario con identidad propia, capaz de hacer que cada momento se sienta especial y que tanto los novios como sus invitados guarden el recuerdo de ese día durante muchos años. No se trata solo de elegir dónde casarse, sino de escoger un lugar que forme parte de la historia y de la memoria de la celebración.
Para algunas parejas será el destino al que viajarán junto a familiares y amigos.
Para otras estará relativamente cerca de casa, pero lo suficientemente lejos como para sentir que durante un fin de semana todo lo demás ha quedado fuera.
Y quizá esa sea la mejor forma de imaginar una boda en VIVOOD: no pensando únicamente en el momento del “sí, quiero”, sino en todo lo que ocurre alrededor.
En la habitación en la que te preparas.
En el paisaje que ves antes de salir.
En las personas que han viajado para estar contigo.
En la celebración.
Y en esa primera mañana en la que, por fin, ya no queda nada por organizar.
Solo disfrutar.
El lujo de la evasión, también en vuestro gran día.

@yana_subbotina
@serafin_castillo
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